Inteligencia emocional
El concepto de inteligencia emocional empezó a popularizarse en el año 1995 gracias al psicólogo estadounidense Daniel Goleman. Según el científico, la inteligencia emocional es la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos.
11/1/2011 2:33:59 PM
Esta habilidad se puede encontrar en las siguientes capacidades: conocimiento de las propias emociones y sentimientos, la capacidad para controlarlos y reconocerlos para crear motivación y poder establecer relaciones con nuestro entorno.
Toda esta teoría cobra importancia si tenemos en cuenta que la sociedad cada vez se vuelve más exigente en términos de competencias personales.
¿Para qué sirve?
Según los estudios de la psiquiatra Paula Mata Molina, la inteligencia emocional puede ser determinante para realizar un buen trabajo profesional, ya que gracias a este tipo de inteligencia las relaciones de trabajo y las personales pueden llevarse a cabo de forma armónica.
Esta habilidad permitirá que el trabajador sea más eficiente en términos de comunicación y que a nivel personal sepa asumir las diferentes situaciones con calma y de acuerdo a las exigencias del entorno.
Según algunos estudios realizados por Goleman, se identifica claramente que las personas que potencializan esta clase de inteligencia son menos propensas al estrés y tienden a tener una vida más tranquila. Esto se basa en el hecho que al permitir que la empatía sea la que conduzca su relación con los demás internamente esta sensación va permeando el estado de ánimo de la persona.
¿Cómo potencializar nuestra inteligencia emocional?
Si la inteligencia emocional es la habilidad para entender los sentimientos de los otros y los propios; y a la vez tener la capacidad de automotivación, ¿cómo obtener este tipo de inteligencia?
Al igual que cualquier otro tipo de inteligencia intelectual no se puede adquirir de la noche a la mañana. De hecho, existen prácticas del día a día que pueden ayudar a estimularla. Estos son algunos consejos extraídos del libro de la doctora Mata Molina:
- Maneje sus relaciones personales y laborales con sencillez.
- Acepte y celebre sus logros pero también esté abierto a nuevos conocimientos y a otras ideas.
- Para ser una persona competitiva y feliz es preciso tener buena salud. Alimentarse adecuadamente y hacer deporte le harán una persona más saludable.
- Elija la tranquilidad, en especial cuando se enfrenta a ataques de ira de otras personas o de usted mismo, aprenda a ocultarla. En estas ocasiones es mejor oír y después hablar.
- La sinceridad es muy importante, pero debe saber cómo aplicarla. Exprese sus puntos de vista, pero respetuosamente y siempre abierto al diálogo.
- Empatía, amabilidad y acierto a la hora de comunicarse. Evite el cinismo, sarcasmo o burla. Evite a toda costa la generalización y los juicios sin sustentación.
- Emplee la capacidad del servicio: saber ayudar en el momento oportuno. Es un buen signo que las personas a su alrededor prefieran hablar con usted cuando necesitan ayuda. Coopere y cree climas de cooperación. Esto le hará tomar conciencia de la importancia de la visión común y lo hará ser una persona más autocrítica.
La invitación es a aprender a tener una comunicación asertiva con nosotros mismos y con los demás. Es importante saber escuchar y saber hablar en la medida justa para respetar a los demás y como consecuencia, los demás también lo harán.
Referencias:
1) Goleman, Daniel: Inteligencia Emocional. Editorial Kairós. (Junio de 2001)
2) Building Emotional Intelligence: Techniques to Cultivate Inner Strength in Children by Linda Lantieri and Daniel Goleman
3) Mata Molina, F y Otros (2000) . Emocionalmente Inteligente. Revista Calidad
Empresarial , Edición Corporación Calidad 2010 ,18-19,3
