Presiones sociales para alcanzar la perfección
En pleno siglo XXI nos vemos enfrentados a asumir diferentes presiones sociales que vienen directamente de las personas con las cuales establecemos relaciones interpersonales y de los medios de comunicación que impregnados por la publicidad nos abordan con imaginarios muy estrictos y precisos sobre cómo es la perfección y, por supuesto, cómo alcanzarla.
12/2/2011 3:06:26 PM
Muchos de los psicólogos identifican la adolescencia como una etapa en la que el ser humano combate de forma más intensa esta presión ya que se convierte en una necesidad la aceptación grupal y por eso se busca ser como los “demás” o mejor.
Si bien es cierto es en esta etapa en la que el ser humano se ve expuesto de forma más severa a los parámetros de belleza y de éxito establecidos socialmente, también en la madurez se pueden identificar otras presiones en el trabajo o en la vida de pareja.
Algunas de estas presiones tienen que ver con ¿qué debo estudiar y en dónde debo hacerlo?, ¿cómo debo verme?, ¿qué sitios debo frecuentar?, ¿en dónde trabajo y cuál es mi cargo?, ¿qué carro debo tener?, ¿qué es el éxito?, ¿qué debo consumir: alcohol, cigarrillos marcas de ropa? entre otros.
La sociedad nos está diciendo todo el tiempo cómo actuar, qué comprar y en definitiva qué es ser una persona supuestamente “exitosa”. Es por esto que se convierte en una necesidad prioritaria combatir tantos estereotipos que pueden perturbar al ser humano llevándolo a elegir una vida superficial que en algunos casos puede llevar a sufrir de enfermedades físicas y psicológicas.
Peligros
Estas presiones pueden desencadenar diferentes consecuencias que pueden ser fatales para la persona. Las presiones sociales para alcanzar el éxito muchas veces pueden provocar trastornos psicológicos como adicción al juego, en el afán de ser ricos, adicción a las compras, en el afán de tener y alcanzar un estatus; y desórdenes como el obsesivo compulsivo en el propósito de llenar un vacío que se produjo en la carrera por ser feliz.
Según los expertos, en el tema de desórdenes alimenticios, la presión social juega un papel protagónico a la hora de estimular enfermedades como la bulimia y la anorexia.
Otro de los peligros es la carga de estrés que puede provocar síntomas preocupantes como la depresión aguda que puede llevar a la persona a momentos de angustia extrema. Según una investigación del Instituto Weizmann de Israel y el Colegio Universitario de Londres, la presión social puede llegar a manipular tanto la mente humana que puede ocasionar que esta olvide acontecimientos del pasado y afecta de manera directa el autoestima de las personas que se ven involucradas en un círculo social que no los deja pensar ni reflexionar sobre sus acciones.
Para tener en cuenta…
Es importante fortalecer la autoestima. Según los psicólogos sociales, el individuo que posee una buena autopercepción tiene muy claro sus cualidades y sus defectos, sabe muy bien lo que quiere y hasta dónde llegaría por lograrlo.
Otra actividad que puede ayudar a evitar obsesionarse en alcanzar la 'perfección' es encontrar espacios para practicar hobbies que nos mantengan en conexión con actividades que realmente nos estimulan. Por medio de estas actividades se refuerzan las cualidades y las habilidades de cada ser humano.
Ciertamente dicha perfección no existe y no hay nada de malo en ello. Cada es un ser particular y concibe la vida de múltiples formas. No hay una receta para el éxito, lo único es tener la libertad de poder hacer cosas que nos gusten, tratar de ser muy realistas y no seguir estereotipos destructivos que sólo afectan nuestra percepción de la realidad y nuestro amor propio.
Referencias:
Ellis, A. (2001). Feeling better, getting better, staying better. Impact Publishers.
Nation http://es.nationwidesmartride.com/parent-es/think/peer-pressure.aspx
La Vanguardia: http://www.lavanguardia.com/ciencia/