Ser madre por primera vez involucra una mezcla de sensaciones como felicidad, temor, preocupación, incertidumbre y cansancio. Este torbellino de emociones acompaña el embarazo, el parto y los primeros cuidados del niño. Por eso, desde aquí intentaremos darte algunos consejos para que estés informada y preparada para ejercer la maternidad de la mejor manera posible. Es una bella etapa, solo necesitarás un poco de organización y el apoyo de tu pareja o de algún familiar o amigo.
Los cursos pre-parto
Aunque ser mamá es una experiencia que se aprende al andar y cada caso es diferente, existe una gran variedad de cursos de preparación para madres primerizas que son útiles, además de los consejos de tu ginecólogo u obstetra y del pediatra del bebé. Ellos te enseñarán lo básico y te darán consejos y pautas útiles para afrontar ese momento. Además, podrás compartir tus sensaciones e inquietudes con otras mujeres que están en tu mismo estado.
Es conveniente que consultes con tu médico para saber cuándo es recomendable que inicies las clases pre-parto. En algunos casos las futuras mamás comienzan a asistir a partir del tercer mes, pero generalmente se suele empezar a partir del sexto, cuando el embarazo está más avanzado.
Existen dos grandes categorías en las que se pueden agrupar el tipo de clases, que suelen incluir sesiones teóricas y prácticas:
• Preparación para el parto: Te enseñarán a conocer los cambios que está experimentando tu cuerpo. Te darán consejos sobre cómo respirar, cómo tranquilizarte, cómo controlar tus músculos o cómo actuar cuando empiecen las primeras contracciones. En estas clases es común que realices ejercicios de relajación y gimnasia para adaptar tu cuerpo a su nueva situación y seguir en forma. El principal objetivo es ayudar al cuerpo a moldearse a medida que el bebé se va desarrollando.
• Los cuidados del bebé: Aprenderás el modo de cuidar al bebé que está en camino. Estas sesiones son particularmente útiles para las madres primerizas ya que enseñan, por ejemplo, cómo cambiar los pañales o bañar al bebé, cómo dar el pecho de forma correcta, cómo preparar los primeros biberones o identificar algunas causas por las cuales el recién nacido puede llorar. No olvides que estas clases sólo te darán algunas nociones básicas para que, llegado el momento, puedas desenvolverte más fácilmente.
Algunos consejos para madres primerizas
Los consejos más comunes se vinculan con los aspectos cotidianos que deberás afrontar, como las precauciones sobre el embarazo, la alimentación e higiene del bebé recién nacido y el descanso de las madres.
Durante el embarazo
• No consumir alcohol ni tabaco.
• Controlar la alimentación para no ingerir grasas en exceso y tener una dieta equilibrada.
• No hacer grandes esfuerzos físicos en la última fase del embarazo.
• Hacer ejercicios físicos controlados, especialmente diseñados para embarazadas, con asesoramiento médico.
• No auto- medicarse. En este estado no se puede consumir ningún medicamento que no sea recetado por el médico.
• Realizar controles prenatales periódicos para asegurar la salud del bebé y de la madre.
Cuidados para el bebé recién nacido
• Lactancia: Posiblemente el bebé no muestre interés en recibir el pecho y hacer la succión inmediatamente. Puede llevarle algunas horas. Al principio, es recomendable darle unos 5 minutos de toma en cada pecho, para luego ir aumentándolo. Es bien conocido que la lactancia trae grandes beneficios al bebé.
No olvide que la mejor forma de que se produzca la leche materna es a través de la succión del bebé. Esto quiere decir que entre mayor tiempo el bebé este comiendo, más leche producirá la madre.
• Peso: Aunque se alimente bien, es normal que el bebé pierda un poco de peso en los primeros días de vida. De todas maneras, es muy importante realizar una visita mensual al pediatra durante el primer año para hacerle el seguimiento adecuado al desarrollo del niño.
• Baño: Baña al bebé todos los días con agua tibia. En climas cálidos puedes bañarlo también en las noches para que duerma mejor.
• Esteriliza todos sus utensilios hasta el primer año de vida.
• El ombligo cae en unos 5 ò 10 días. Para cuidar esta zona hay que limpiar la ligadura todos los días con alcohol y cuidar que el ombligo esté siempre seco, que no sangre ni tenga secreciones. Cuida que la piel alrededor del ombligo no esté enrojecida ya que podría deberse a una infección. Si crees que algo no está bien, consulta inmediatamente al pediatra. Cuando el resto del cordón umbilical se haya caído entonces ya se puede lavar el ombligo con agua.
¡Para tener en cuenta! Como explica la Revista Internacional de Estudiantes de Medicina, la mayoría de las mujeres en la actualidad trabajan y retoman la actividad luego del parto. La mayoría de los médicos especializados y la Organización Mundial de la Salud recomiendan lactar al bebé hasta los 12 meses y complementar la lactancia con otros alimentos después de los 6 meses. En la mayoría de los trabajos se otorgan horarios para que la madre pueda lactar al bebé y además existen en la mayoría de los países leyes que regulan esta situación. Debes informarte acerca de tus derechos y hacerlos valer.
Los cuidados de la madre después del parto
Como explica en su sitio Web el Hospital de Niños Lucile Packard de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, el período de posparto comienza después de dar a luz y termina cuando la madre ha recuperado casi completamente su estado previo al embarazo. Este período puede llevar alrededor de ocho semanas. La etapa posparto implica que la madre pase por muchos cambios emocionales y físicos, mientras aprende cómo lidiar con los cambios y adaptaciones que necesita para ser una buena madre y para funcionar en la ‘nueva familia’ que ha formado.
Como madre necesitarás cuidarte a ti misma para recuperar fuerzas, y para ello necesitarás descanso, una buena alimentación, y la ayuda de otras personas durante las primeras semanas.
| Algunos consejos |
- Duerme cuando tu bebé lo haga, aprovecha esos espacios para descansar y recuperar el sueño perdido durante las noches.
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- Si estás muy cansada puedes, en ocasiones, retirar la leche materna en biberones para que sea el padre quien alimente al bebé durante las madrugadas.
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- Solicita ayuda de tu pareja y familiares para cuidar al bebé mientras descansas.
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- Organízate con tu pareja para completar las tareas domésticas.
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- Busca un ambiente cómodo y silencioso para dormir.
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- Muchos padres primerizos disfrutan recibir visitas de amigos y familiares, pero las madres primerizas no deben sentirse obligadas a participar. Puedes disculparte y retirarte a descansar o a alimentar a tu bebé..
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- Aunque muchas madres quieren perder el peso que aumentaron durante el embarazo, mantener una dieta extrema y perder peso rápidamente puede ser perjudicial para la madre y para el bebé si se alimenta con leche materna. Puede llevar incluso meses que recuperes tu peso. Para lograrlo debes alimentarte con una dieta sana y aumentar el consumo de bebidas. Tomar agua, leche y jugos de frutas no ácidas, son excelentes opciones. La lactancia ayuda a perder peso de manera natural.
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- Realiza ejercicios aeróbicos diariamente durante 20 minutos, estiramientos y flexiones. Sal unos minutos cada día a caminar. Puedes comenzar a hacer ejercicios posparto según la recomendación de tu médico.
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- La actividad física no sólo ayuda a bajar de peso, sino que puede evitar síntomas de depresión posparto. Un trabajo publicado en septiembre de 2010 en la Revista Women & Health, realizado por la psicóloga en el Instituto de Prevención de la Universidad de Ciencias de la Salud de Georgia, Deborah Young-Hyman, indica que la escasa socialización de las madres después del parto se asocia a la depresión.
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Como puedes notar la tarea no es sencilla, debes cuidar a tu bebé y cuidarte a ti, y aprender a ser madre y acostumbrarte a una vida que en la mayoría de los casos, será totalmente diferente a la que llevabas antes de que tu bebé naciera. Pero, ¡no te desesperes! Aunque el cansancio parezca vencerte, criar a un niño sano y feliz vale todo tu esfuerzo.