Abandonar una adicción
Los tratamientos son diversos según las sustancias o conductas adictivas en cada persona dependiente.
4/1/2011 6:23:56 PM
Seguramente no existe una única respuesta para la pregunta acerca de cómo abandonar un vicio o adicción, y tampoco existe un tratamiento universal que funcione para todos. Sin embargo, existe un factor común que juega un papel preponderante para abandonar cualquier vicio, y se relaciona con la motivación y el acompañamiento.
La conducta adictiva
Dejar el tabaco, el alcohol, la droga, el consumo excesivo de café, e incluso abandonar el juego, Internet, o el impulso por comprar no es fácil, pero tampoco imposible. Se necesita disposición, mucha dedicación y un tratamiento adecuado para poder alejarse de aquellos componentes que le hacen mal al organismo. Sin embargo el primer paso indispensable es la aceptación del vicio y el deseo para dejarlo.
Hay que especificar que el tratamiento no es el mismo cuando se trata de sacar a una persona de las drogas o del alcohol. Los métodos son diferentes y el tiempo que se estima para poder recuperarse es de semanas o de meses, explica el artículo “Buenos pasos para combatir la adicción” en el sitio español i Psicologos: Psicología en general, Superación personal, Autoestima.
Elisardo Becoña Iglesias, Psicólogo y Master en Drogodependencias de la Universidad de Santiago de Compostela en España, explica en la Revista Electrónica Psicología Científica, que una característica central en las conductas adictivas, es la pérdida de control. La persona con una conducta adictiva no tiene control sobre sí mismo, y adicionalmente esa conducta le produce dependencia, síndrome de abstinencia y una incidencia profundamente negativa en su vida.
Las características de estas conductas son:
1. Un fuerte deseo o compulsión para llevar a cabo la conducta particular.
2. Incapacidad para controlar la conducta.
3. Malestar y estado de ánimo alterado cuando la conducta es impedida o la deja de hacer.
4. Persistencia en la conducta a pesar del daño que produce y de todas sus consecuencias.
Reconocer el problema y aceptar el tratamiento
Según Martha Osorio Solís, directora del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en México, “los procesos que se realizan para abandonar la adicción no sólo intervienen expertos del mundo de la medicina y psicólogos, sino que también es fundamental la participación activa de familiares cercanos y amigos”.
Cuando se trata de recuperar a una persona de un vicio existen algunos pasos básicos que las personas con tendencias adictivas debe atravesar, para abandonar la conducta o la sustancia que pueden afectarlo negativamente.
El primer objetivo es que la persona asuma que necesita tratamiento. Habitualmente hay un proceso de negación ya que las sustancias o las conductas adictivas producen placer, bienestar, satisfacción y, al mimo tiempo, evitan el síndrome de abstinencia.
Una vez que la persona ha asumido que tiene que cambiar, va a solicitar distintos tipos de ayuda. Es de gran importancia ayudarlo a encontrar un buen lugar y un buen especialista que lo lleve en este proceso.
Luego hay que evaluar y definir claramente el problema por el que acude, factores relacionados y otros problemas que han causado la dependencia.
Una vez logrados estos primeros pasos, el tratamiento se enfoca más específicamente hacia la sustancia o conducta particular que afecta al individuo en cuestión.
El tratamiento para abandonar una adicción
Inicialmente, este debe orientarse a que la persona logre la abstinencia y que cambie su estilo de vida. El abordaje en esta etapa será diferente según se trate de una persona dependiente del alcohol, la nicotina, el juego o internet, entre otros. Si la persona cambia su estilo de vida anterior por un estilo de vida saludable, es más probable que mantenga la abstinencia a largo plazo.
Los tratamientos incluyen:
- Entrevistas que motiven el cambio.
- Evaluaciones del estadio del cambio.
- Terapia individual, grupal y familiar.
- Medicación (en algunos casos).
- Técnicas de prevención de recaídas (entrenamiento para la solución de problemas).
- Asistencia a asociaciones de auto- ayuda.
- Entrenamiento en relajación, reducción de la ansiedad y del estrés.
- Seguimiento personal, en su casa, o por teléfono.
Tener fuerza de voluntad no es suficiente para abandonar una adicción, como el tabaco o el alcohol. Es por eso que existen tratamientos psicosociales y farmacológicos que pueden ayudar. Para lograrlo es fundamental estar decidido y contar con el apoyo profesional y familiar.
