Una vez determinado el tipo de piel, los dermatólogos hacen las recomendaciones para su protección:
A quienes se encuentran en los grupos 1 y 2 se les indican cremas con factor de protección solar (FPS) 50+. Aquellos que entran en los grupos 3 y 4 pueden usar FPS 30 y las pieles de los grupos 5 y 6, pueden soportar bien la exposición solar con un FPS 15.
Tipos de piel y productos de limpieza y humectación para el cutis
Según los dermatólogos, la mejor manera de cuidar nuestra piel es conociéndola a fondo, ya que los productos y tratamientos varían dependiendo de sus características, normal, mixta, oleosa o seca. La siguiente información puede ayudarte a descubrir cómo es tu piel y cómo tratarla.
- Piel normal: está siempre bien hidratada y tiene una textura compacta.
- Piel seca: tiene poros finos, luce un tanto opaca y es más propensa a agrietarse.
- Piel grasa: las glándulas sebáceas producen grasa en exceso. La ventaja de este tipo de piel es que envejece más lentamente. Sin embargo, requiere de higiene e hidratación constante.
- Piel mixta: presenta zonas grasas y zonas secas.
Cuidados de la piel normal
Aplicación de cremas hidratantes de día, mientras que en la noche se aconseja el uso de cremas nutritivas suaves.
Hidratar con una emulsión o gel a base de vitaminas A, C y E.
Usar crema antiarrugas cuando se tiene una piel madura.
Limpiar con jabones líquidos y lociones suaves. Luego aplicar un tónico para calmar la piel y contraer los poros.
Cuidados de la piel seca
Evitar el uso de jabones que incrementen la sequedad.
Usar desmaquilladores hidratantes y calmantes.
Incluir en la rutina diaria el uso de productos nutritivos y tensores.
Usar hidratantes poderosos pero de textura suave, como gel o crema, con filtro solar incorporado.
Para evitar las arrugas, hidratar y usar cremas con retinol, ácido glicólico y vitaminas.
Cuidados de la Piel Grasa
Exfoliar con frecuencia y usar mascarillas purificantes.
No utilizar productos con fórmulas aceitosas preferir las fórmulas en gel.
Limpiar la piel de 2 a 3 veces al día máximo, usando jabones líquidos o en barra (con glicerina).
Usar hidratantes en forma de gel o crema con filtro solar y también productos a base de vitaminas A, C y E con extractos vegetales (Aloe Vera).
Cuidados de la Piel Mixta:
Limpiar con productos específicos para piel oleosa (jabones de limpieza profunda y astringentes).
Para hidratar y protegerse del sol, usar productos para pieles normales.
Recetas caseras para la limpieza del cutis
Se pueden fabricar diferentes máscaras según el tipo de piel. A continuación se sugieren tres mascarillas caseras para diferentes tipos de piel:
Mascarilla casera de pepinos para piel normal
El pepino es un producto humectante ideal para pieles normales.
Ingredientes: un pepino y una cucharada de agua
Preparación: Licuar el pepino con una cucharada de agua hasta que se forme una pasta homogénea.
Aplicación: aplicarla sobre la piel y dejarla durante 15 ò 20 minutos. Luego se lava con agua fría.
Mascarilla casera de manzanilla para piel seca
La manzanilla tiene propiedades depurativas, desintoxicantes y desinflamatorias para la piel.
Ingredientes: Una cucharada de flores de manzanilla, tres cucharadas de aceite de girasol, tres cucharadas de aceite de oliva.
Preparación: machacar las flores en un mortero y añadirle los aceites para que se emulsionen, mientras se mezcla.
Aplicación: aplicar sobre el rostro cuidando que quede capa fina de aceite, hasta que se seque. Luego retirar con un algodón y limpiar la piel con agua fría.
Mascarilla de avena y leche para piel grasa
Las propiedades de la leche y la avena son ideales para las personas que padecen de piel grasa.
Ingredientes: dos cucharadas de avena en polvo, una taza de leche.
Preparación: colocar la avena en polvo con la leche y mezclar hasta que se forme una crema homogénea y sin grumos. Si queda muy espesa, agregar más leche y si queda muy líquida, más avena.
Aplicación: frotarla en la cara y el cuello con un cepillo facial. Dejar actuar 15 minutos y enjuagar.
Más allá de las opciones caseras, es importante realizarse una revisión dermatológica completa para descartar la aparición de lesiones cutáneas malignas o pre malignas, y recibir la asesoría del especialista acerca de los tratamientos más convenientes según cada tipo de piel. Así mismo, los tratamientos cosméticos para mejorar la salud de la piel, como peelings y dermoabrasiones deben ser realizados por cosmetólogas profesionales o médicos.