Recomendaciones para una buena higiene íntimaTe decimos qué debes tener en cuenta para no contraer infecciones y algunos complementos que te ayudarán a tener una limpieza recomendable para tu zona íntima.
11/1/2010 6:03:23 PM
Aprende a tener una buena higiene íntima aquí.
Los genitales femeninos están en contacto frecuente con secreciones vaginales, menstruación y sudor. Por ser una zona poco ventilada, la humedad favorece el desarrollo de bacterias.
Sin embargo, la vagina tiene su propio mecanismo de limpieza. Sus paredes generan constantemente un fluido que arrastra hacia el exterior las células muertas y otros microorganismos. Este líquido es viscoso, no tiene olor, y su producción se incrementa durante la ovulación o con la excitación sexual.
Por tal motivo, la higiene de la zona genital solo requiere un suave lavado con agua y jabón neutro. Sin embargo, existen factores externos que desequilibran la flora y ocasionan mal olor, irritaciones y aparición de infecciones, entre los que se encuentran:
• El uso de ropa interior de materiales sintéticos y ajustada que acumula la humedad y favorece el cultivo de bacterias.
• El lavado de la zona genital con jabones que no tengan un pH balanceado.
• El uso de métodos anticonceptivos de barrera.
• Las relaciones sexuales que pueden ocasionar alteraciones químicas o infecciones de transmisión sexual.
• Durante el periodo menstrual, el no cambiar toallas o tampones en lapso de 4 a 6 horas.
• Los cambios hormonales presentes en diversas etapas de la vida de la mujer.
Si se presenta fluido vaginal abundante, de diferente color u olor fuerte y desagradable, es probable que padezca infección vaginal, por lo que será recomendable que acuda al ginecólogo para que indique el tratamiento adecuado.
Complementos de la higiene íntima:
• Duchas vaginales. Es recomendable aplicarse una ducha vaginal especializada por lo menos dos veces al mes. Se debe escoger una con cánula de salida lateral que limpie suavemente las paredes de la zona y elimina los residuos de la menstruación, pero a su vez proteja las bacterias que forman una barrera natural para conservar el pH ácido de la vagina. Y que preferiblemente incluya dentro de su fórmula un ingrediente antimicrobiano y analgésico ante las pequeñas irritaciones que se generan por factores externos.
Las duchas también vienen en forma de rociadores para aplicar en la parte externa de los genitales y descongestionar la zona.
• Durante la menstruación. Es necesario cambiar varias veces al día la toalla sanitaria, y apoyarse con la limpieza durante el baño y lavado nocturno.
Con el fin de proporcionar mayor comodidad en esta etapa, la industria farmacéutica ha desarrollado, además de las toallas, diversos productos:
• Tampones. Absorben el flujo dentro de la vagina y ofrecen mayor seguridad; no deben dejarse más de seis horas, pues se corre riesgo de sufrir síndrome de choque tóxico, que se caracteriza por fiebre, dolor muscular y baja tensión arterial. Permiten a la mujer vestirse a su gusto e, incluso, nadar.
• Toallitas húmedas. Elaboradas con fibras naturales y provistas de sustancias hipoalergénicas, limpian la zona genital después de ir al baño, especialmente cuando se está fuera de casa.
• Para la incontinencia. La pérdida de orina ocasiona que la zona genital y la ropa interior se mantengan húmedas, lo que genera desagradable olor y facilita la reproducción de microorganismos causantes de infecciones.
Puede presentarse a causa de infección en los genitales o vías urinarias, por debilidad de los músculos que sostienen la vejiga o problemas hormonales.
Se recomienda utilizar compresas absorbentes con forro externo que evita escurrimientos o pañales para adultos, que vienen en diferentes tallas; ideales para quienes pierden grandes cantidades de orina, están previstos de resortes elásticos con ajuste perfecto.
Tips para una adecuada higiene íntima:
Además del lavado con agua y jabón neutro, que no altere la acidez de la mucosa genital, la higiene íntima debe incluir los siguientes cuidados:
• Usar ropa interior de algodón.
• Cambiar cada 4 a 6 horas las toallas o tampones sanitarios.
• No usar esponja o guantes sintéticos para limpiar la zona genital; en ellos se acumulan los gérmenes.
• Lavarse las manos antes y después del cambio de las toallas o tampones.
• Evitar la aplicación de desodorantes íntimos porque pueden causar irritación o reacción alérgica, además de que impiden percibir alteraciones que pudieran requerir tratamiento médico.
• Realizar la higiene íntima hacia atrás para evitar contaminar la zona vaginal con bacterias fecales.
• Consultar con tu médico de confianza.
