Pirámide Nutricional, una guía para la salud
Estas pautas generales se resumen un esquema para llevar una alimentación saludable.
4/29/2011 12:23:03 PM
Aunque cada cuerpo es diferente y la dieta de cada persona depende de fisonomía, sexo, edad y otras condiciones particulares, hay consejos sobre la alimentación que se aplican a todas las personas. ¿Qué pautas aporta esta pirámide?
Estar bien alimentados
Para adaptar a nuestros hábitos la información que ofrece la pirámide, es necesario entender cuáles son las necesidades y requerimientos de nuestro organismo. Por lo que estar bien alimentado no significa comer mucho, sino saber balancear entre la cantidad y la calidad de nutrientes que el organismo requiere para cumplir con las actividades físicas y mentales que demandan el día a día.
Los alimentos cumplen las siguientes funciones básicas:
Función energética: suministran la energía que las células necesitan para cumplir con sus funciones.
Función estructural: proporcionan sustancias con las que se construyen todos los componentes del organismo. Esto posibilita el crecimiento, la reparación y el mantenimiento de los tejidos.
Función reguladora: proveen sustancias que regulan el metabolismo, es decir las reacciones químicas que ocurren en el cuerpo.
Función de reserva: consiste en el depósito de sustancias grasas y carbohidratos, como el glucógeno, que en caso de requerirlo, aportan una fuente de energía al organismo.
Una dieta equilibrada
Para mantenerse saludable, un organismo necesita una dieta equilibrada, esto significa que la alimentación debe cumplir con las siguientes condiciones:
- Ser variada: incluir los diferentes tipos de alimentos.
- Ser balanceada: aportar nutrientes en las proporciones recomendadas.
- Cubrir los requerimientos diarios de energía.
- Aportar vitaminas, aminoácidos esenciales y ácidos grasos esenciales.
- Adaptarse a las necesidades particulares de cada organismo.
- Estar libre de sustancias que impliquen un riesgo para la salud.
La pirámide nutricional
Existen indicaciones básicas acerca de una alimentación correcta y saludable que se adaptan a todas las personas de manera genérica. Estas recomendaciones están representadas en la pirámide nutricional recomendada internacionalmente. En abril de 2005, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) presentó la nueva pirámide nutricional sustituyendo la anterior publicada desde 1992. La idea es redefinir los factores para una buena y sana alimentación, manteniendo un estilo de vida activo y sobre todo controlando el consumo calórico para el mantenimiento del peso ideal.
No sobra aclarar que los alimentos en el tope de la pirámide son los que se deben consumir en menor proporción que los que están en la base de la misma.
Aspectos básicos de la pirámide
La pirámide nutricional ayuda a recordar los siguientes puntos clave:
- Combinar ejercicio con una buena alimentación: el ejercicio es parte fundamental de un estilo de vida saludable. La actividad física regular, beneficia cada parte del cuerpo, incluida la mente.
- Comer diversos alimentos: para mantener un buen equilibrio de nutrientes que recibe nuestro organismo.
- Comer alimentos moderadamente: los alimentos en la parte inferior son los que tienen baja o nula cantidad de grasa sólida o no contienen azúcares agregadas ni endulzantes. Por ejemplo, del grupo de las frutas se deben comer manzanas frescas enteras con más frecuencia que pastel de manzanas. Del mismo modo, se deben elegir más productos con grano integral que granos procesados, mientras que los lácteos deben provenir preferentemente de leche, yogur y queso con bajo o nulo contenido de grasa, en lugar de leche entera, postres o helado.
Alimentación en etapas especiales de la vida
Existen etapas de la vida en las que hay requerimientos nutricionales especiales, entre ellas:
Niñez: la mayoría de los niños hasta los 12 años necesitan una mayor cantidad de alimentos en relación con su talla, que un adulto, ya que el ritmo de producción de nuevas células es muy elevado durante la etapa de crecimiento. Además, necesitan mayor aporte de calcio y vitamina D para la formación de sus huesos.
Adolescencia: esta etapa se caracteriza por la maduración sexual, el aumento en la altura y el peso y los cambios en la composición corporal, es decir la distribución de grasa y de masa muscular. Todos estos procesos requieren una elevada cantidad de energía y nutrientes especialmente vitaminas A, C y D, hierro y calcio que deben incorporarse en la dieta.
Embarazo: la mujer embarazada debe cuidar que su dieta le aporte suficiente cantidad de proteínas para formar las células del bebé, calcio y vitamina D, fundamentalmente para formar sus huesos, hierro, para formar la hemoglobina de su sangre y ácido fólico (un tipo de vitamina B) para formar su sistema nervioso.
Lactancia: la producción de leche, rica en proteínas y minerales, implica una gran demanda sobre las reservas de nutrientes de la madre. Por eso se recomienda a la madre aumentar el consumo de proteínas, vitaminas y calcio para producir leche en la cantidad y la calidad adecuada.
Senectud: durante la vejez la absorción de ciertos nutrientes empieza a ser deficiente, por lo que se debe reforzar el consumo de algunos alimentos portadores de vitaminas como B12.
En conclusión es importante tener en cuenta la pirámide nutricional para alimentarse adecuadamente, pero, a su vez, se deben tener hábitos saludables para que el esfuerzo invertido en una buena alimentación surta efectos. En caso de tener dudas, es importante acudir a un profesional para que analice si la dieta que se lleva es la adecuada.